comment 0

Cuerpo de Letra – Entrevista a Julián D’Angiolillo

Entusiasmados con Cuerpo de Letra desde que la vimos en BAFICI, estuvimos pacientemente esperando que se estrene para poder conversar con Julián D’Angiolillo y preguntarle todo lo posible acerca de su magnética película. Pintadas, paredones, noche y asfalto: algunas de las coordenadas de las que hablamos en esta entrevista y que aclaran y expanden (esperamos) los enigmas de una de las mejores películas del año.

Por Lautaro García Candela y Lucas Granero

Captura de pantalla 2015-10-07 a la(s) 15.40.52

Lautaro García Candela: ¿Estuviste esperando hasta ahora para estrenarla con las elecciones encima?

En realidad el plan inicial era estrenarla en Septiembre. Queríamos hacerla trabajar más. De hecho, ahora siento que estamos un poco jugados. La estrategia, entre comillas, era justamente esto: estrenarla en el medio de la campaña. Igual hay un cierto riesgo de que sea algo medio contraproducente a nivel público, cosa que todavía no lo sé, porque no sé si en esta época de mucho bombardeo de campaña la gente va a querer venir a ver una película que hable de eso. A la vez, era una picardía dejarlo pasar.

Lucas Granero: Igual esta película tiene un valor a priori muy interesante, que es el de revelar todo ese mundo de las pintadas que siempre fue como un enigma. Yo toda mi vida viví en Tigre y reconocí en la película una pared que esta muy cerca de mi casa que siempre está pintada y cada vez que pasaba me preguntaba quién y en qué momento las hacía.

¿Me estas jodiendo? ¿Cuál?

Lucas: La que dicen que esta llena de ratas…

¡Ah, la pared mas picante de Tigre! ¿Ahí es tu casa? (muchas risas) Qué gracioso que reconozcas eso, porque encima es un plano todo oscuro…

Lucas: Si, pero bueno, como te decía siempre quise saber de dónde salía eso. Encima reconozco algunas firmas y todo. Para mi el tema de la película es muy interesante, me resuelve muchas dudas…

Claro, porque encima es algo muy cotidiano. Vos te movés en la ciudad, todo el tiempo estas viajando…Yo doy clases en Quilmes y mientras viajo todo el tiempo iba leyendo y leyendo las pintadas. Es algo que te va armando una especie de memoria perceptual.

Lautaro: Aparte esta hecho para verlo a la velocidad..

Si, eso tiene que ver con el interletrado. Ellos te lo pueden decir tranquilamente. Por ejemplo, esa pared que esta acá debería tener un paso por letra o dos pasos dependiendo de la letra, como pasa con la M. De ahí lo de cuerpo de letra. A veces hacen hasta tres pasos hasta la siguiente letra, siempre dependiendo el texto y la pared. La tienen muy clara. Incluso hay veces en las que pintan al revés de la orientación de lectura. No quedo en la película, pero me ha pasado de ver que en vez de escribir MACRI escriben IRCAM. Todo esto por una cuestión de transito o de comodidad. Escriben y piensan al revés. A veces se equivocan y tienen que corregir.

Lautaro: ¿Y cómo los llegas a conocer?

Yo tengo una obra anterior que se llama Antrópolis, que fue una instalación que hice en el primer año de Tecnópolis. La propuesta tenía que ver con hacer algo en relación al lugar donde está emplazado Tecnópolis, que es el conurbano, y tratar de ver los puntos de contacto real que existían con ese contexto, que es el partido de San Martín.

Lautaro: Claro, porque esta como en el medio de la capital y el conurbano

Si, y a mi eso siempre me pareció particular. Es como si llegó una nave ovni y aterriza con tecnología nueva en el conurbano… Esta bien, de un lado tenes Villa Martelli, Vicente López, que están un poco más mantenidos, pero del otro lado es San Martín y la idea era justamente que la instalación funcionara como un nexo entre ese espacio y la feria misma. Eso duró el primer año, cuando Tecnópolis se estaba construyendo, ahora ya está muy consolidado, y sobre el terreno donde estaba Antrópolis está el Parque infantil de Zamba. Les voy agradecer toda mi vida la posibilidad de hacer ese trabajo porque tenía una hectárea para laburar. Tengo un pequeño corto hecho con el background de ese trabajo, pero tengo la intención de hacer algo mas largo. Todavía no se si va a hacer un mediometraje o qué. Ahí, haciendo esa obra, es cuando empiezo a trabajar con los pasacalles, las pintadas y se dio la casualidad que muchos de los cooperativistas que trabajaban en Tecnópolis hacían pintadas. Lo hacían más como una changa, porque no laburaban de eso. Algunos si se dedican plenamente a eso, como El Chino o Patita que son como los más grandes. O El Narigón por supuesto, que está en la película.

Lautaro: Si, igual en la película parece que no tienen mucha vida más allá de eso.

Es que la película es eso. Igual Eze toca la trompeta, esta en la banda, que es su carácter. Un tipo bastante ecléctico.

Lucas: ¿Pero se dedicaba a eso? ¿Pintar pasacalles y lo del avión, por ejemplo?

Lo del avión no. Eso si es un invento nuestro. Él es músico y en la banda toca. Fuimos a filmar a la banda, pero termino quedando muy poco de eso porque me absorbía la película. Pero igual toca mucho: acaba de postear que estuvo en Pasión Tropical, el programa de Canal 2, fotos con las chicas, todo…Y después dice “ah chicos, me olvidé de decirles que ya esta mi película” (risas) Después de todo lo demás pone eso (más risas) Lo cual me gusta, porque es un chabón que es legítimo de ese mundo. No es un invento: él tiene su propia personalidad. Pero al primero que entrevisté fue Franky, que es el que tiene en la mano tatuada una telaraña. Nos encontramos en un bar. Él tiene base en Lugano. Y antes de eso me encontré con Los Irrompibles y con agrupaciones mucho más cercanas a las estructuras partidarias y con convicciones ideológicas más claras en las que la idea de pintar esta muy relacionada con una idea de “cambio”, como de “yo estoy convencido de que este partido va a cambiar la Argentina y entonces voy a pintar sus consignas”.

Lautaro: ¿Y tienen el mismo rigor para pintar?

No sé, hay algo distinto. Vos los ves laburando a los otros pibes y notás en ellos una efectividad. Porque justamente al ser un trabajo y no tener los ideales en el medio, la relación que vos tenés con la actividad es completamente distinta. Es lo que nos pasa a todos en realidad. Yo en mi película pensé cada corte, pero si me encargas que te haga un video institucional para no sé, un estudio de abogados ponele, bueno, te lo voy a entregar en tiempo y forma, pero no voy a entrar en devaneos teóricos sobre cómo hacer un corte. Eso es lo que pasa con el trabajo: termina limando cierta actitud de vida.

Lautaro: Claro, encima para los chicos que vemos en la película, la letra es solo la letra, mientras que para los otros la letra es la manifestación de un sentimiento.

Si, hay algo de la experticia que tienen ellos que en un punto es menos artística pero a la vez hay algo de la cosa más logística y coreográfica de cómo se mueven en el espacio que es asombroso.

Lucas: Si, cuando los vemos cruzar la Gral Paz es realmente vertiginoso

Claro, todo eso…Y las cosas que he visto que no pude filmar…Pero bueno, se filma lo que se puede filmar. Es una locura como se mueven. Además de todo ese grado de exposición al tráfico, a los accidentes…Incluso en la hipótesis de haberla hecho con actores, ponele con Nicolás Cabre (risas), entrenándolo tres meses y todo no lo puede hacer. No la puede hacer ningún actor…A menos que cortes la Gral Paz. Pero cortar un carril significaba que se me fuera en una hora el presupuesto para cinco jornadas de filmación. Así que lo hicimos todo a la manera de la brigada. Nos acoplamos. Ellos iban en una camioneta con un compresor y los tachos de pintura y nosotros en otro con las cámaras, nuestras herramientas. A veces eramos dos nada más los que filmábamos y los seguíamos. Terminó formándose así porque era la única manera de hacerlo. Ese plan más contemplativo de esperarlos con la cámara y encontrar el mejor encuadre era más inaccesible.

Captura de pantalla 2015-10-07 a la(s) 15.39.06

Lautaro: Hay algo que nos parece vital y que es la confianza. ¿Cómo hiciste para poder explorar eso desde tan adentro?

Fue muy largo el proceso. Yo a ellos los conocí a comienzos del 2013 y el rodaje se hizo entre julio del 2013 y los primeros meses del 2014. Y en ese tiempo me sucedió algo que de alguna manera contribuyó a que se genere el vínculo. Nosotros veníamos filmando en esa primera etapa todo el tiempo, estábamos mucho con ellos y se venía dando todo muy fluidamente. Teníamos la ventaja de que se hacían las primarias antes de las elecciones y esa batalla nocturna que quedó en la película se pudo filmar desdoblada en esas dos jornadas. Mi idea original de producción y rodaje era parasitar la campaña: que la película empezara a filmarse justo al mismo tiempo que comenzaba la campaña y que terminara el día de la votación. Cosa que finalmente no pudo suceder porque yo tuve un accidente. Grabamos la primer veda de las primarias y dos semanas después tuve un accidente de tránsito con mi bicicleta…Me atropelló un colectivo. Esto me pasó pocos días antes de empezar el rodaje definitivo. En ese accidente me rompí el fémur en tres partes. Obviamente se postergó todo, pero hubo algo de ese suceso que me acercó a los chicos. Todo el equipo de la película me hizo un aguante groso. Estuve como dos meses en reposo del post operatorio…Muchas cosas las grabamos conmigo en muletas o silla de ruedas. Para la segunda veda, me llevaron en la camioneta Yo estaba adentro con un monitor y Matias, el DF, estaba en la caja con un frío tremendo y yo le iba dictando situaciones o encuadres de acuerdo a lo que veía. Leo Armeri, que hacía la cámara en mano estaba más suelto y más cerca de ellos… Y hay algo de todo eso que, para mi, se terminó transpirando en la película. Algo de esa sensación de violencia en relación al tráfico. Sin embargo, en ningún momento pensé en poner una voz en off contando esto que me había pasado (risas)… Ese es el tipo de cosas que no me gusta hacer. Creo que eso generó una confianza con ellos. Al ver que insistíamos en hacer las cosas, aún con mi pierna rota y todo… Ahí se dió algo muy fluido entre todos. Y ahí se hicieron tres jornadas que fueron la segunda veda, la votación y el avión, que era algo que yo venía hablando con Fredy y estaba todo servido para que se haga. Pero como Fredy es un personaje bastante particular y venía todo bien, no nos queríamos relajar, queríamos grabarlo, porque además la situación del aeródromo era un poco compleja… Entonces, había que filmarlo. Y yo ahí fui en muletas. La cámara iba en el avión y nosotros nos quedamos en la pista.

Lucas: ¿Y después con el tema del cuarto oscuro cómo hicieron?

En algún momento cuando haga los extras de la película voy a poner los votos que tengo grabados de los chicos (risas) Tengo cuatro…Les dí una GoPro a cada uno para que graben su voto. La verdad es que la toma de Eze quedó increíble pero hasta el último corte de la película dudaba de dejar solo esa toma y no poner las demás. Porque es interesante que uno de ellos, vota al PO (risas)… Se generaba algo múltiple, porque cada uno votaba distinto. Había algo de la escala humana que se representaba ahí, algo que quedaba en sus propios cuerpos. Todo lo que hacen durante la película concluye en ese momento, todo el trabajo existe gracias a ese ritual democrático. Y transcurre en un tiempo muy pequeño, un trámite que no dura nada. Para mi era claro que la película tenía que terminar ahi. No resistía volver a otra cosa. Para mi era el punto máximo al que se podía llegar con lo documental: él solo con la cámara. Ya está, ni siquiera el equipo entró al cuarto.

Lautaro: La película esta siempre al borde la ilegalidad. Y por eso te preguntaba cómo se logra la confianza, porque en un punto quedas como un cómplice. Te tienen que dejar entrar…

Y, mira, este grupo en particular, el de Eze y el Narigón, es bastante picante… No así el de Franky y Facu, que es el que, cronológicamente hablando, aparece al principio, es el grupo con el que Eze se forma y crece como letrista. La estrategia de la película fue filmar más en un registro documental todo lo que tenía que ver con Eze y el Narigón, o sea toda la segunda parte, la de la veda. Y todo lo demás, que vino después de haberme recuperado del accidente, filmamos las partes faltantes, que ya no eran todas reales, como el principio. Eso lo filmamos casi en un plan ficcional con Eze y el otro grupo, que de hecho no se conocían entre sí.

Lautaro: ¿Vos armaste el grupo?

Si, de hecho Eze después empezó a trabajar con ellos. Pegaron buena onda, pero después se pelearon. Eso sucedió todo durante la filmación y hubo un momento en el que fue todo un lío, en el que yo también influía, porque de repente había cosas que yo quería hacer pero ellos ya estaban peleados y era imposible…

Lucas: ¿Y cuándo decidiste que Eze iba a tener el foco principal? Porque en la película él funciona como un guía, es mediante suyo que nosotros entramos a ese mundo.

Después de grabar lo documental, que fue el proceso de mi reposo, donde tuve mucho tiempo para pensar, decidí que la estrategia fuera tener una segunda etapa de filmación en la que grabáramos a Eze en un plan más ficcional y así hacíamos ingresar la película desde este lado de sus labores más ociosas, digamos. Sus grafitis, los pasacalles, todas esas cosas que son como previas a las pintadas. Yo te digo plan ficcional pero jamás les decía “che, hacé tal cosa”. Yo les planteaba la situación y ellos hacían su trabajo. Los textos eran los que iban saliendo. Cuando Franky lo marca, por ejemplo, yo le decía “Franky, avanza sobre él, corregílo”, pero no le decía el texto que tenía que decir. Había mucho material. El día de los pasacalles fue toda una jornada de filmación y quedaron dos minutos en la película. La veda, por ejemplo, fue mucho más larga.

Lautaro: Yo lo que entendí es que después de la veda ellos votan

En realidad, la veda es un viernes y queda todo un día sin que pinten. Empieza el sábado a las ocho de la mañana, o sea que el viernes a la noche es el último día en el que pueden pintar. No pueden pintar ni el sábado ni el domingo. Pasa que en la película una vez que amanece ya empalmó con la moto. Ahí hay una especie de elipsis porque no me iba a poner a filmar ese día sin nada, ya están todos muy cansados. Llega la veda y termina la película.

Lautaro: ¿Y lo del enfrentamiento cómo fue? ¿Al otro grupo no lo conocías?

No, no lo conocía. De hecho, conseguimos el contacto de ellos poco antes de que suceda eso. Cuando ya estábamos muy avanzados con El Narigon y ya no daba contactarlos. No quería hacer algo coral, más que nada por una cuestión práctica, porque si no la película iba a ser eterna.

Lautaro: Me parece que una de las cosas buenas que tiene la película es que en vez de volver a eso algo simbólico decide ir siempre por algo más partícular

Si, bueno, viste que también hay una instancia medio de abstracción que aparece antes de filmar la película, en la que pensás de antemano algunas cosas y no sabés cuánto tiempo de la película te va a llevar. Y yo tenía una cantidad de situaciones dentro del guión que hoy las pienso y harían durar la película cuatro horas… Había toda una situación con la brigada de limpieza de la municipalidad, cosa que no hubiera estado mal, mostrar ese trabajo de limpieza, pero, en un punto, ¿dónde metés eso en la película? Hoy la pienso así como esta cerrada y creo que no era necesario. No lo sé…Hubiera sido como distanciarse de ellos.

Captura de pantalla 2015-10-07 a la(s) 15.41.58

Captura de pantalla 2015-10-07 a la(s) 15.40.21

Lucas: Con respecto a la forma de la película, que es bastante partícular, sobre todo por el uso de los fundidos, que me hace pensar que hay algo en esas decisiones que la unen a la propia forma de trabajo de los chicos. La cámara muchas veces gira en curvaturas extrañas, casi como imitando la propia pintada, como si fuera una brocha más.

Si. Y de ese tipo de tomas teníamos mucho más. Incluso varías directamente rotaban por completo, a mi me interesaba que la cámara se asocie a esa percepción torcida que tienen. Esto escribía un poco Juan Pablo Cinelli el otro día cuando hablaba de lo lisérgico. La película tiene algo medio alucinatorio que realmente está buscado, porque ellos pintan muchas veces en esas condiciones, y en estado de agotamiento nocturno… El consumo es algo que no está en la película explícitamente porque no me interesaba hacer una especie de estigmatización.

Lucas: Igual en el comienzo algo de eso hay

Si, cuando está medio boleado Eze. Es verdad. Pero es más un estado post traumático del que ignoramos su causa, también podría haber sufrido un accidente, una caída… Sí quería que se impregnara esa frecuencia de luces, ese ambiente del trabajo de noche, del polvo de la cal flotando en el aire… Hay algo inevitablemente tóxico en ese trabajo que termina siendo muy embriagador. Algo que me impresionó bastante que escribió Roger Koza es que decía que salís de verla como si hubieses estado en una rave. Si es así, misión cumplida.

Lucas: Si, es cierto, entrás como en una especie de fiebre..

Lautaro: Si, y muchas veces sin siquiera mover la cámara, como es en el plano ese gigante de la autopista que se va fundiendo con otra

Eso igual fue deliberado: quisimos que haya muy pocos planos fijos. Lo que más buscábamos y más nos costó encontrar fue saber cómo hacer para que la cámara flote. Y muchas veces eso se conseguía sin que siquiera haya alguien mirando en la cámara. Hubo algunas tomas que se consiguieron por un temblequeo que había en la camioneta que contagiaba el encuadre, como algo medio maquinal, y una relación dependiente con los vehículos.

Lucas: ¿Y los fundidos los pensabas en el montaje o los tenías desde antes?

La situación del plano cenital de la autopista, por ejemplo, surgió medio por casualidad. Yo había propuesto hacer una toma que me permitiera verlos trabajar en una escala en la que ellos quedaban sublimados en medio de la inmensidad de la autopista. Esa toma duró cinco horas. Pero en realidad habíamos hablado con Eze que iba a venir con ocho pibes más porque la idea del plano era como hacer una gran escuela de pintada, todo sobre esos paredes. Pero Eze vino con un solo amigo y con pintura negra…Teníamos toda la logística armada…Y bueno, después de un ataque de esquizofrenia que tuve y de entender que cosas así podían pasar…

Lautaro: Porque sino la hacés con Nicolás Cabré…

¡Claro! Entonces surgió esta posibilidad que fue la deformar sobre las letras, creando personajes. Ellos empiezan a pintar y le van poniendo una lengua a la O, le ponen un porro a la C de Macri, haciendo una deformación de los signos, cosa que estaba buena porque le sacaban una imagen a algo que se lee como signo, quitándole el contenido semántico. Fue algo que salió improvisado. Lo que hicimos fue dejar la cámara grabando y después los multiplicamos, en una gran composición que armó Matias Iaccarino, quedando esos marcianitos que se ven. Es la escena más onírica de la película, que encima está precedida por todo ese episodio que él está tirado en la camioneta, que un poco remite al primer momento de la película. Es un momento en el que entrás más de lleno a esa parte onírica, por decirlo de alguna manera. Y después ya corta hacia algo que es más estrictamente documental. Esto era algo que no entraba en ese registro. Y a mi me gustaba hacerlos convivir.

Lautaro: Hacerme Feriante se hizo todo con el método más de registro

Si, también era algo con lo que me sentía más seguro. En La Salada había un componente histórico, con H mayúscula, que aparecía ya en ese material que habíamos encontrado en el Museo del Cine, con los balnearios y esa época de oro, que de alguna forma armaban la estructura de la película. La asamblea, la rosca política, la aparición de Insaurralde…

Lautaro: Eso es un hallazgo..

Y que fue algo que apareció. Justo estábamos llegando a La Salada y de repente veo un montón de gente de traje caminando por la ribera y digo “nunca ví gente de traje acá, bajemos”. Y era Insaurralde que venía a hablar con los vecinos. Eso fue algo bien documental. Lo agarramos justo. Ahí se notaba esa especie de división ridícula entre lo formal y lo informal que no existe, sobre todo cuanto más te vas a las fronteras o a Provincia.

Lautaro: Es verdad. Me parece que esa línea entre lo informal y lo formal puede ser una puerta para entender tus películas.

No es algo que lo piense a priori, pero termino encontrando esos lugares en los que realmente hay un punto de ridiculez de todas esas divisiones. Porque lo cierto es que hay simbiosis constante de todos esas áreas. Los métodos de la política todo el tiempo se ensucian, como ellos dicen, término que no me gusta porque es algo despectivo… De hecho, el título original de Cuerpo de Letra era El Barro y los Bits…Ese título venía de una nota que habían publicado Gradin y Baigorria sobre Antrópolis en la revista Planta. Y de ahí salía el título de esta película porque era un poco como una herencia de todo eso. Me gustaba esa idea de oponer las nuevas tecnologías con otras más obsoletas como son las pintadas. Por eso también está bueno cuando aparece el Ipad y cuando sacan fotos de las pintadas. Son todas cosas que conviven.

Lautaro: Hay algo muy interesante en tus dos películas que tiene que ver con que siempre lográs extraer el color pictórico de los trabajos y que no lo tomas como un subproducto de algo, sino que lo ponés en primera plana, le das mucha atención

Si, creo que si. No se bien cómo decirlo, porque creo que para reflexionar sobre esas cosas está el cine, porque hay algo de la captura y el tiempo de la imagen que ayuda mucho. Pero siempre me interesó capturar los emplazamientos, esa latencia que tienen estos lugares, casi como si estuvieran vivos. Es como en una película de Miyazaki, creo, donde los personajes se transforman en cosas. Me parece que está bueno ese animismo. Hay algo con el tránsito, la velocidad que es propia de estas brigadas que me interesaba que se plasme. Además, es como un mundo habitado solo por ellos. No se ve a nadie más en las calles. También está cosa del impulso casi sexual de ir y pintar, como de expulsar y volver y volver y tapar y tapar… Tenía muy presente a J.G Ballard y su novela Crash. En uno de sus último libros, Bienvenidos a Metrocentre, habla de “democracias de autopista”, que es un término que me encanta. Y a eso lo pensaba mucho en relación con la película. De ahí la idea de terminales nerviosas: circular y descargar información.

Lautaro: Claro, te dejas empapar de esas estéticas que vas recibiendo

Si. Es algo que necesitas para generar cierta empatía. Jamás hubo una situación del tipo “el director se enfada porque las cosas no salen bien”. Si yo hubiera tenido ese carácter no se hubiera hecho la película. Soy bastante paciente y negociador con el ambiente. No queda bien que te lo diga yo (risas), pero si le preguntas a el equipo te lo van a decir… Tardé cinco años entre esta película y la anterior. Pero no es algo que me reprocho. Son procesos largos.

Captura de pantalla 2015-10-07 a la(s) 15.41.08

Captura de pantalla 2015-10-07 a la(s) 15.41.24

Captura de pantalla 2015-10-07 a la(s) 15.39.20

Lautaro: Hay algo que nos llama la atención y es la presencia de Harun Farocki en los agradecimientos

Si (risas)…Es que dió un workshop en la FUC y yo participé junto a muchos colegas. Se llamaba “El Trabajo en una sola toma”. Lo que buscaba Farocki era poder generar una especie de archivo con muchas situaciones laborales filmadas en ciudades de todo el mundo. Ahí expuse brevemente la idea inicial de Cuerpo de Letra, cosa que fue un gran momento, obviamente… Pero como no pude filmar nada de las pintadas en la semana que duró el workshop, terminé colaborando con un material que había quedado afuera de Hacerme Feriante que le terminó gustando. Algunos de los participantes opinaron que el material era reaccionario. ¡Pero me queda el honor de que Farocki me defendió! (risas)

Lautaro: Igualmente puedo entender algunas de esas acusaciones porque tu mirada no esta exenta de un cierto humor, sobre todo en Hacerme Feriante

Eso de lo políticamente correcto es algo que detesto. No creo que lleve a ningún lado. No hay que tener miedo.

Lautaro: Cuando la vi en el BAFICI me dió la sensación de que estaba viendo una película ubicada en el futuro. Las pintadas anuncian los nombres que vemos ahora en las calles. Pensé que ya estaba en el 2015.

Si, igual no hay tanta pintada de Scioli, cosa que también me criticaron (risas) ¡Me corren por derecha y por izquierda! Amigos muy kirchneristas me han dicho que puede ser una película utilizada por la oposición y los antikirchneristas me decían que había pocas pintadas del Frente Para La Victoria y quedaba como que ellos no encargaban pintadas…¡No se puede hacer nada! (risas)

Lautaro: Bueno, ahora se puede salir y hacer la parte dos.

Si, pero yo ya estoy, ¡que la haga otro!

Lautaro: Venís de las artes plásticas y te movés tanto en ese terreno como en el cine. La influencia de la primer disiciplina se nota mucho en tus películas, ¿cómo te llevas con eso?

Mi familia viene del cine. Estudié Bellas Artes un poco con la intención de correrme de eso, y trabajo profesionalmente como dibujante. Pero con los años me fue picando el bichito… Hice algunas instalaciones multicanales para espacios de arte que me llevaron el mismo trabajo que hacer un largo y se vieron solo dos o tres oportunidades porque es muy difícil y caro instalar equipos de video en forma permanente. Por más que nos estemos quejando todo el tiempo, el cine tiene una distribución más abierta y llega a mucha más gente. Mi corto Autosocorro se hizo originalmente para una muestra, Lo contrario de la magia, que compilaba obras que se conectaban con la ciencia.

Lautaro: ¿Y ya los pensás sabiendo que algunos van a transformarse en películas o instalaciones o más bien lo vas definiendo a medida que trabajas?

Lo de las pintadas quería que fuera un largo y fue pensado así desde el inicio junto con la productora Andes Cine, que venía de producir La Multitud. Con el tema de los espeleólogos es distinto porque es un proyecto de investigación que ya tiene varios años y tuvo varias instancias en muestras en museos o centros culturales y probablemente termine siendo un largo. O no. Tengo mucho material grabado que no monté. Pero me falta tiempo y el tiempo requiere recursos… La vida es así. Y esta buenísima.

Captura de pantalla 2015-10-07 a la(s) 15.41.34

Captura de pantalla 2015-10-07 a la(s) 15.42.18

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s